miércoles, 5 de junio de 2013

¿Qué es la Certificación energética?

La nueva Ley de Eficiencia energética que entró en vigor en Junio, resulta de la aplicación de una directiva europea del año 2002. Desde el año 2007, el Código Técnico de la Edificación, posee un documento para el ahorro de energía en los edificios, que se aplicaba en todos los proyectos arquitectónicos. Ahora con este nuevo R.D 235/2013 de 13 de Abril, la novedad viene de etiquetar, energéticamente hablando, a todos los edificios existentes.
Del Nivel A al G, escalas de Etiquetado que puede obtener un edificio
¿De qué manera?
Pues obligando a los propietarios de todas las viviendas o locales en venta o alquiler, que obtengan un Certificado energético, a través de un informe realizado por técnico competente.

¿Para qué sirve?
Pues para dar a conocer a quien compre o alquile ese bien inmueble, de la energía real que consume, entre un baremo que va desde la A (excelente) hasta la G (mejorable).

¿Cuál es el futuro?
Durante lo que queda de década, la Administración pretende tener un registro por Comunidad Autónoma, del consumo energético del parque inmobiliario.

A partir del 2021 todas las viviendas estarán obligadas a tener un consumo de energía mínimo.
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¿Hay en la actualidad viviendas con consumo de energía casi nulo?
Sí, son aquellas viviendas que cumplen el standard Passivhaus, surgido en Alemania, en el que se aprovecha al máximo todos aquellos factores de ganancia o pérdidas de calor. En un clima mediterráneo como el nuestro el Passivhaus se traduce en los siguientes consumo máximos:

  • Demanda máxima de energía útil para calefacción, 15 kWh/m2año.
  • Demanda máxima de energía útil para refrigeración, 15 kWh/m2año.
  • La envolvente exterior del edificio no debe tener una estanqueidad mayor que 0,6 volúmenes/h (medida con una presión de 50 Pascales).
  • Consumo máximo de energía primaria para calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria (ACS) y electricidad, 120kWh/m2año.
Imagen vista en blogs El Pais
Igual que el termo de la imagen, una passivhaus no intercambia calor con el exterior. Foto El País
Desde 1990, que se construyó la primera Passivhaus, son miles las casas que se han levantado con estas exigencias, sobre todo en Alemania y Austria, pues todo esa inversión inicial en materiales, se recupera a lo largo de la vida útil del edificio en las facturas de la luz. Como ejemplo una casa construida en pleno pirineo Aragonés y que se calienta con dos secadores de pelo.  ¿No es una casa ideal?
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